Situación de despido por suspensión laboral

El trabajador puede ponerse en situación de despido cuando ciertas suspensiones laborales exceden el tiempo permitido por ley mientras no haya aceptado tales suspensiones, es decir las haya impugnado. Además en ciertos casos, tendrá derecho a percibir los salarios caídos.

El tiempo de suspensión permitido por la ley en un año calendario es:

  • Falta o disminución de trabajo: 30 días.
  • Razones disciplinarias: 30 días.
  • Fuerza mayor: 75 días
  • En conjunto: 90 días

Si el empleador excede cualquiera de estos plazos y el trabajador impugna la suspensión excesiva en forma expresa, personal e inmediata, configura una injuria que lo habilita a considerarse despedido o, sin extinguir el contrato, a reclamar los salarios correspondientes o “salarios caídos”.

En cuanto a los salarios de suspensión, si el empleador al efectuar la suspensión, no cumplimentó los requisitos de validez exigidos por el art. 218 (plazo fijo, justa causa, notificación por escrito), “el trabajador tendrá derecho a percibir la remuneración por todo el tiempo que estuviere suspendido si hubiere impugnado la suspensión”, hubiere o no ejercido el derecho de disolver el contrato.

En efecto, en virtud del Art. 222 de la Ley de Contrato de Trabajo, toda suspensión dispuesta por el empleador de las previstas en los artículos 219 (por justa causa), 220 (por razones disciplinarias o debidas a falta o disminución de trabajo)  y 221 (por fuerza mayor) que excedan de los plazos fijados o en su conjunto y cualquiera fuese la causa que la motivare, de noventa (90) días en un (1) año, a partir de la primera suspensión y no aceptada por el trabajador, dará derecho a éste a considerarse despedido.

Lo estatuido no veda al trabajador la posibilidad de optar por ejercitar el derecho que le acuerda el artículo 223 que expresamente ordena: “Cuando el empleador no observare las prescripciones de los artículos 218 a 221 sobre causas, plazo y notificación, en el caso de sanciones disciplinarias, el trabajador tendrá derecho a percibir la remuneración por todo el tiempo que estuviere suspendido si hubiere impugnado la suspensión, hubiere o no ejercido el derecho que le está conferido por el artículo 222 de esta ley” (es decir darse por despedido),

Por consiguiente, en virtud del art. 222 la ley sólo admite la acumulación de suspensiones dentro del plazo de un año, contado a partir de la primera suspensión, sea que las mismas respondan a causas disciplinarias o económicas (estas últimas comprenden en conjunto la fuerza mayor y la falta o disminución de trabajo) en cualquiera de los dos tipos, por noventa días en atención a los requerimientos vitales que atiende el salario en el caso del trabajador y que no consiente su privación por mayor plazo que el previsto.

Dado el exceso en el plazo de suspensiones que le fuesen aplicadas, ya sea en su conjunto, excediendo los noventa días, si se tratase de diferentes causas o de los previstos en los arts. 219, 220 y 221, es decir los treinta o setenta y cinco días, el trabajador podrá considerarse en situación de despido, si no las aceptase. Otro tanto le está autorizado cuando la suspensión no le fuese notificada por escrito, no expresase plazo o causa o ésta fuere falsa.

Y conforme el art. 223, cuando el empleador no observara los requisitos de los artículos 218 a 221, el trabajador tendrá derecho a percibir los salarios de todo el período de suspensión, hubiese o no mediado impugnación a la misma, y para el caso de ejercicio del derecho de denuncia del contrato de trabajo, en las circunstancias del art. 222, acumular a las indemnizaciones que le sean debidas por tal causa las remuneraciones correspondientes al período de suspensión.

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