Se declara la inconstitucionalidad del art.17 inc.5 de la Ley 26.773.

Provincia de Santa Fe. Accidentes de trabajo. La Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Laboral, en el caso: «“ROMAN, Guadalupe Ester c/ DIRECCIÓN PROVINCIAL DE VIALIDAD s/ACCIDENTE DE TRABAJO” (Expte. 25 – Fo. 127 – Año 2013), declara inconstitucional el inc.5 del art.17 de la Ley 26.773,

En tanto se sostuvo que:

«Es difícil negar que un accidente de trabajo no conlleve algún grado de afectación en los sentimientos del trabajador damnificado. Sin embargo, el sistema indemnizatorio tarifado de la ley 24.557 no contemplaba la reparación de daños extrapatrimoniales, ya que las indemnizaciones tarifadas y de pago único tienen ambas el carácter de reparar el lucro cesante.

Por lo tanto, es apropiado que el art. 3 de la ley 26.773 prevea esta indemnización tarifada, que por su carácter presume la existencia y cuantía de daños adicionales, entre los que se encuentra comprendido el daño moral, dispensando de esta forma al trabajador de la prueba de estos extremos para acceder a su cobro.

Ahora bien, en lo que respecta a ésta indemnización, el art. 17 inc. 5 ley 26.773 crea una distinción peyorativa sin justificación alguna entre un trabajador accidentado previo a la publicación de la norma pero que aún no ha percibido la indemnización por el mero incumplimiento de su deudor (como es el caso del actor en estos autos) y un trabajador que sufre un accidente cuya primera manifestación invalidante se produzca a partir de la publicación de la norma.

La situación de un trabajador accidentado tiene a nivel constitucional, una doble gravedad, en tanto se encuentran comprometidos los derechos de una persona que tiene especial tutela no sólo como trabajador (art. 14 bis CN) sino también como discapacitado (art. 75 inc. 23 CN).

Y la diferenciación normativa entre trabajador ya incapacitado y el que sufrirá los daños a partir de la publicación de la ley en el Boletín Oficial se traduce en negarle al primero una indemnización por daño moral (entre otros daños que podrían estar comprendidos en estos «daños adicionales») que es otorgada al segundo, lo que es lo mismo decir que un trabajador tiene un sistema mas amplio de reparación de los daños sufridos que otro, sin mayor justificación. Y si la justificación es la previsión actuarial, no debe perderse de vista que éste sistema es, en principio, un sistema de la seguridad social y luego un sistema de seguro.

Como corolario, el art. 17 inc. 5 ley 26.773 es inconstitucional en la parte en que dispone que la aplicación normativa alcanza únicamente a los damnificados cuya primera manifestación invalidante se produzca a partir de esa fecha, en tanto constituye una discriminación a un sujeto doblemente tutelado a nivel constitucional, recibiendo un tratamiento distinto en iguales situaciones.

En consecuencia, el actor tiene derecho al cobro de la indemnización prevista en el art. 14 inc. 2. a) ley 24.557 y art. 3 ley 26.773.»

En este caso, además de declarar la la inconstitucionalidad del art. 17 inc. 5 de la Ley 26.773 y disponer que la actora tiene derecho al cobro de la indemnización del art. 3 de la Ley 26.773. Se otorga el pago de las indemnizaciones previstas en el art. 18. 1 de la Ley 24.557 (y normas a las que remite), con la aplicación del Decreto 1694/09, el indice RIPTE y los intereses.

Nota:

El fallo completo se encuentra en la base de datos del Poder Judicial de Santa Fe y es de libre descarga.

Apropósito de ello y con el mismo entendimiento,  sostuve en uno de los artículos de doctrina publicados por Editorial García Alonso que:

Si, por imperio del orden público laboral, una ley establece una indemnización diferente y más beneficiosa para el trabajador, ésta debe ser implementada sin demora para que cumpla la finalidad que les es propia. En ese orden de ideas, disposiciones como las que impone la reforma de la ley 24.557 por ley 26.773 relativas a una nueva forma de cálculo de la indemnización, es el resarcimiento que corresponde a los accidentes hoy, pero no necesariamente a los ocurridos, hoy.

Autor: Carina V. Suárez. Todos los derechos reservados.

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