Robo a una Caja de Seguridad. Responsabilidad del banco.

¿Es usted cliente de un banco? ¿Es usted usuario de una caja de seguridad? ¿Sabe cuál es la responsabilidad del banco por robo del contenido de su caja de seguridad?  Lo que sigue le va a interesar, comencemos:

¿Por cuánto dinero debe responder el banco por el robo de lo contenido en una caja de seguridad? ¿Cómo justifica el cliente: qué atesoraba y cuánto atesoraba en la caja de seguridad? Para responder esto usaré como ejemplo un fallo de cámara provincial y expondré qué regula al respecto el Código Civil y Comercial.

Por un lado el CCyC establece lo siguiente:

Servicio de caja de seguridad

ARTICULO 1413.- Obligaciones a cargo de las partes. El prestador de una caja de seguridad responde frente al usuario por la idoneidad de la custodia de los locales, la integridad de las cajas y el contenido de ellas, conforme con lo pactado y las expectativas creadas en el usuario. No responde por caso fortuito externo a su actividad, ni por vicio propio de las cosas guardadas.

ARTICULO 1414.- Límites. La cláusula que exime de responsabilidad al prestador se tiene por no escrita. Es válida la cláusula de limitación de la responsabilidad del prestador hasta un monto máximo sólo si el usuario es debidamente informado y el límite no importa una desnaturalización de las obligaciones del prestador.

ARTICULO 1415.- Prueba de contenido. La prueba del contenido de la caja de seguridad puede hacerse por cualquier medio.

ARTICULO 1416.- Pluralidad de usuarios. Si los usuarios son dos o más personas, cualquiera de ellas, indistintamente, tiene derecho a acceder a la caja.

ARTICULO 1417.- Retiro de los efectos. Vencido el plazo o resuelto el contrato por falta de pago o por cualquier otra causa convencionalmente prevista, el prestador debe dar a la otra parte aviso fehaciente del vencimiento operado, con el apercibimiento de proceder, pasados treinta días del aviso, a la apertura forzada de la caja ante escribano público. En su caso, el prestador debe notificar al usuario la realización de la apertura forzada de la caja poniendo a su disposición su contenido, previo pago de lo adeudado, por el plazo de tres meses; vencido dicho plazo y no habiéndose presentado el usuario, puede cobrar el precio impago de los fondos hallados en la caja. En su defecto puede proceder a la venta de los efectos necesarios para cubrir lo adeudado en la forma prevista por el artículo 2229, dando aviso al usuario. El producido de la venta se aplica al pago de lo adeudado. Los bienes remanentes deben ser consignados judicialmente por alguna de las vías previstas en este Código.

El caso

«RODCAR SRL C/ BANCO MACRO S.A. S/ JUICIOS ORDINARIOS» (CUIJ 21-00028038-8) contra la sentencia pronunciada en fecha 27 de marzo de 2018 (fs. 657/668), Fecha del fallo: 18/02/2019 de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial (Sala III).

La sentencia de primera instancia hizo lugar parcialmente a la demanda condenando al Banco Macro S.A. a pagar a los actores la suma de U$S 227.676,26 con más intereses y costas. Mientras la Cámara no tuvo por probados lo que respecta a los rubros correspondientes a la compra de dólares entre los años 2004 y 2011 (U$S 4.962) y a la tenencia de bonos de consolidación de deuda (U$S 82.799,26), reduciendo la condena de primera instancia a la suma de U$S 139.915.

Más allá de los hechos y argumentos esgrimidos por las partes, resulta muy interesante que usted conozca la doctrina del fallo tanto en primera instancia como en segunda instancia para que sepa que el banco debe responder por el robo del contenido de una caja de seguridad. Y que además toda cláusula predispuesta en el contrato de adhesión que redacta el banco se tiene por no escrita, es decir no es válida. Ahora bien, hay un tema de prueba muy difícil de resolver, es decir cómo probar lo que había adentro de la caja de seguridad, si bien se admiten todos los tipos de prueba incluso los indiciales o presunciones, lo que al juez de primera instancia convenció como indicio, no resultó igual para la Cámara que no encontró un convencimiento indiciario sólido. Por ello es que no quedaron reconocidos en sentencia firme (la de Cámara) dos rubros, lo que implicó una reducción de la condena de primera instancia.

Doctrinas del fallo.

1) Que el contrato bancario que regula la prestación del servicio de cajas de seguridad, con la sanción y entrada en vigencia del Código Civil y Comercial de la Nación, integra la nómina de los tipificados en el Libro III, Título IV, Capítulo 12, Sección 2°; sin embargo la tipificación del contrato bancario no despeja las dudas respecto a su naturaleza jurídica, generando intensos debates en ámbitos doctrinarios y judiciales, considerando en definitiva que es un contrato no asimilable ni al depósito ni a la locación de cosas.

2) Correspondía resolver si el robo pudo ser considerado como un caso fortuito y, por ende, eximente de responsabilidad del banco o bien, en caso de no resultar ello así, y de atribuírsele responsabilidad, cabía analizar si los actores pudieron acreditar la existencia del contenido de la caja de seguridad y si correspondía los resarcimientos de daños solicitados; que el hecho de que el banco contara con las medidas de seguridad exigidas por cierta normativa del BCRA, no fue de por sí suficiente a los fines de eximir su responsabilidad; que el banco asumió una función de custodia que es concebida como una obligación de resultado, de modo tal que ante el incumplimiento de la obligación, aquel únicamente podía excusarse si probara la existencia de un supuesto de caso fortuito o fuerza mayor, que no se vio configurado por el acontecimiento de un robo, pues considerar lo contrario implicaría eximir al banco de su básica obligación de custodia de lo depositado, que constituye la finalidad del contrato.

3) Analiza la aplicación de la Ley 24.240 al cliente bancario que contrata el servicio de caja de seguridad, señalando que conforme el orden de prelación de las normas aplicables al contrato (art. 7 CCC) este debe ser analizado por: a) las normas de la Ley de Defensa del Consumidor con sus reformas; b) en segundo lugar, las normas relativas a contratos bancarios con consumidores y usuarios contenidas en los arts. 1384 a 1389; c) las normas correspondientes a los contratos de consumo contenidas en los artículos 1092 a 1122, -normas generales de la subespecie contratos de consumo bajo la normativa general de contratos-; d) las normas correspondientes al régimen general de los contratos bancarios en materia de transparencia en las condiciones contractuales contenidas en los arts. 1378 a 1383 -reglas generales para todos los contratos bancarios; y finalmente e) las normas generales en materia de contratos art. 957 y ss; señalando la a quo, que debía aplicarse la norma y la interpretación más favorable para el consumidor y que le resulte menos gravosa.

4) Con relación a la existencia de cláusulas limitativas de responsabilidad, en concreto la cláusula 9 del contrato originario y la cláusula 1° de la adenda al contrato de caja de seguridad, las consideró un ejemplo de cláusulas abusivas que desnaturalizan las obligaciones de las partes, en especial la del banco que debe responder, conforme al art. 1413 CCC., por tal motivo sin perjuicio de la validez del contrato, entiende que dichas cláusulas en crisis resultan totalmente abusivas y por lo tanto deben tenerse por inválidas y no convenidas (art. 37 de la Ley 24.240). (…) Por ello y en el caso, no puede concluirse que el robo a la entidad bancaria constituya caso fortuito, por lo que el agravio debe ser rechazado.

5) Por ello, cabe en el caso entender, que debe regir con plenitud el artículo 37 de la ley de Defensa del Consumidor, el cual consagra el principio protectorio del consumidor, principio rector en esta materia, restableciendo el equilibrio de las prestaciones frente a la desigual posición contractual de las partes, por lo que corresponde tener por no escrita la cláusula limitativa de la responsabilidad del banco.

6) En el ámbito de la Corte Suprema de Justicia de la Nación la misma ha remarcado la importancia de las presunciones para dilucidar este tipo de cuestiones, pues «si bien la prueba recae en principio sobre el cliente, atento a la dificultad de la misma se debe admitir que la acreditación de los daños se efectúe por cualquier medio de prueba, adquiriendo especial relevancia la prueba de presunciones y que el banco debe coadyuvar a la determinación en lo posible del contenido de la caja no bastando al respecto su mera negativa genérica en el responde de la demanda» (CSJN, «Sontag, Brueno y otro c/ Banco de Galicia y Buenos Aires», de fecha 05/04/05).

En síntesis ahora usted está en condiciones de saber por qué el banco debe responder en caso de robo del contenido de una caja de seguridad, también pudo comprender que hay factores de prueba en juego de la que dependerá la suerte del litigo aunque el éxito puede obtenerse teniendo en consideración la doctrina de la CSJN y es importante que tales “presunciones sean convincentes”. Además ahora usted sabe que el Derecho de Defensa del Consumidor es aplicable y lo protege. Y que toda cláusula predispuesta en el contrato bancario en la que se limite la responsabilidad del banco a una suma determinada se tendrá por no escrita.