Responsabilidad del abogado en urgir la prueba

En nuestro sistema procesal el abogado litigante carga con la responsabilidad de poner toda la diligencia probatoria necesaria, para representar adecuadamente los intereses en juego de su cliente, a los efectos de convencer al juez de la procedencia de las pretensiones que reclama.

Pues en el proceso, son las partes y no el juez, excepto atribuciones especiales que le competen, las encargadas de demostrar los hechos en que se funda su pretensión o su defensa. Por ello, el abogado deberá comprender y asumir su papel en un proceso que es predominantemente dispositivo, no incurriendo en “negligencias probatorias”.

Pues más allá del criterio restrictivo con el que se interpretan las negligencias probatorias: “Concurriendo duda debe estarse a que no se ha operado la caducidad de una prueba por negligencia en su urgimiento”; siempre cabe la posibilidad de perder el derecho dejado de usar con las consiguientes graves consecuencias para los intereses del cliente que representa el abogado.

De manera muy ilustrativa expone lo antedicho José Acosta:

“Seguramente no hay mayor angustia para el abogado que la ocasionada por la pérdida de la prueba….El enfoque, desde el punto de vista de la parte que sufre la negligencia no es casual: el que la acusa y fracasa pierde bien poco, acaso nada más que las costas del incidente. El que la sufre lo pierde todo. ¿Cómo explicar al cliente que la desidia, el desinterés o el descuido fueron las causas de la derrota? Las pesadillas más frecuentes de todo abogado se alimentan de esta clase de preguntas. (1)”

Por lo tanto el proveimiento y producción de las pruebas depende de la diligencia de las partes, habida cuenta de que el principio dispositivo rige en la materia. Más aún: ni tan siquiera la clausura del período probatorio impide la producción de prueba ofrecida oportunamente, la que todavía puede producirse aún después de dictada la sentencia de primera instancia (artículos 150,154 y 371 C.P.C.)(2).

Notas:
(1) Acosta, José, Negligencias Probatorias, Editorial Culzoni, 1999.
(2) Peyrano, Jorge W., Real dimensión del decreto que clausura el período probatorio, en Táctica procesal, edit. Orbir, Rosario 1980, p. 85 y ss.; y CCC, Sala IV Fecha: 00/09/2000 Banco Bisel SA. c/ Grazioli, José L. s/ Juicio ejecutivo Excepción de falsedad.

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