La atribución del uso de la vivienda familiar

El código unificado contiene una protección especial de la vivienda familiar, denominada en algunos casos como hogar familiar, por considerar que se está en presencia de un derecho humano. En este sentido, uno de los cónyuges puede solicitar se le atribuya la vivienda familiar, sea el inmueble propio de cualquiera de los cónyuges o ganancial, sobre la base de ciertas pautas que el juez debe tener para determinar su procedencia y para fijar el plazo de duración.

“Uno de los temas más difíciles de resolver cuando se produce el divorcio es la atribución de la vivienda, ya que, en la mayoría de los casos, no existe la facilidad para lograr otro inmueble donde radicarse. Para su atribución no existe prioridad de ninguno de los cónyuges y será el juez quien determine a cuál de ellos le corresponde. Dentro de las pautas que se establecen a tal fin se mencionan la preferencia para la persona que queda al cuidado de los hijos, la que tenga una situación económica más desventajosa, la salud y edad de los cónyuges y los intereses de otras personas que integran el grupo familiar. Esta enumeración no es taxativa, ya que pueden tomarse en cuenta otras circunstancias, como el número de hijos o de otras personas a cargo de uno de los cónyuges, las posibilidades laborales de ellos, los bienes que pueden resultar de la liquidación del régimen de comunidad, la compensación económica que uno de ellos puede haber recibido, etcétera.”(1)

Además, la normativa posibilita peticionar que el inmueble ganancial o propio en condominio no sea partido ni liquidado y la fijación judicial de una renta compensatoria por el uso del inmueble por parte del otro cónyuge. Se resuelve un problema dudoso en el régimen derogado y se establece que la atribución de la vivienda produce efectos frente a terceros a partir de la inscripción registral de la decisión judicial pertinente.

Se trata de una restricción al dominio, razón por la que se regula las causas de cese de esta atribución.

Frente a la atribución de la vivienda a favor de uno de los cónyuges, el otro esposo podrá pedir una renta compensatoria por el uso exclusivo que se hace de ese inmueble ya sea propio del cónyuge reclamante o ganancial porque estará utilizando un inmueble que es total o parcialmente ajeno. También podrá requerirse que el inmueble no sea enajenado sin el acuerdo expreso de ambos, aunque siempre existirá la posibilidad de solicitud la venta cuando resulte un perjuicio grave para uno de los cónyuges y lo mismo puede suceder en caso de un inmueble ganancial o propio en condominio entre los cónyuges.

Para la oponibilidad frente a terceros es imprescindible la inscripción registral de esta afectación. Cuando la vivienda sea alquilada y ella sea atribuida al cónyuge que no es locatario, el juez puede reconocerle el derecho a continuar la locación hasta el vencimiento de contrario, subsistiendo las obligaciones de pago y las garantías que se establecieron en el contrato, con lo que se modifica la relación entre los contratantes a favor del cónyuge no locatario.

El derecho de atribución del uso de la vivienda familiar cesa:
a) por cumplimiento del plazo fijado por el juez;
b) por cambio de las circunstancias que se tuvieron en cuenta para su fijación;
c) por las mismas causas de indignidad previstas en materia sucesoria.

Como se trata de un derecho que se encuentra sujeto a condiciones particulares, el Art.444 establece las causas de su cese.

El magistrado puede atribuir la vivienda y concederla durante un plazo cierto y determinado, por lo que a su cumplimiento terminará el derecho de uso exclusivo del inmueble.

Igual motivo se presenta cuando se han modificado las circunstancias de hecho que tuvo en cuenta el juzgador para otorgarlo y si el beneficiario de la atribución de la vivienda ha incurrido en las causas de indignidad prevista en el art. 2281 en tanto sean aplicables al caso.

Fuente Normativa:
Art. 443.- Atribución del uso de la vivienda. Pautas. Uno de los cónyuges puede pedir la atribución de la vivienda familiar, sea el inmueble propio de cualquiera de los cónyuges o ganancial. El juez determina la procedencia, el plazo de duración y efectos del derecho sobre la base de las siguientes pautas, entre otras:
a) la persona a quien se atribuye el cuidado de los hijos;
b) la persona que está en situación económica más desventajosa para proveerse de una vivienda por sus propios medios;
c) el estado de salud y edad de los cónyuges;
d) los intereses de otras personas que integran el grupo familiar.

Art. 444.- Efectos de la atribución del uso de la vivienda familiar. A petición de parte interesada, el juez puede establecer: una renta compensatoria por el uso del inmueble a favor del cónyuge a quien no se atribuye la vivienda; que el inmueble no sea enajenado sin el acuerdo expreso de ambos; que el inmueble ganancial o propio en condominio de los cónyuges no sea partido ni liquidado. La decisión produce efectos frente a terceros a partir de su inscripción registral.
Si se trata de un inmueble alquilado, el cónyuge no locatario tiene derecho a continuar en la locación hasta el vencimiento del contrato, manteniéndose el obligado al pago y las garantías que primitivamente se constituyeron en el contrato.

Art. 445.- Cese. El derecho de atribución del uso de la vivienda familiar cesa:
a) por cumplimiento del plazo fijado por el juez;
b) por cambio de las circunstancias que se tuvieron en cuenta para su fijación;
c) por las mismas causas de indignidad previstas en materia sucesoria.
Nota:
(1) Bueres, Alberto. Código Civil y Comercial de la Nación analizado, comparado y concordado. Hammurabi, 2014 .