La Analogía entre casos en el Derecho Argentino. ¿Más cerca del Common Law?

La palabra analogía significa una semejanza más o menos próxima, y por consiguiente que es susceptible de una multitud de grados, que hacen a las conjeturas de mayor o menor verosimilitud, y nuestros juicios más o menos probables.

La analogía aporta una riqueza indiscutible para resolver un caso jurídico que se nos plantea, en efecto, podemos con frecuencia utilizar la solución de un caso análogo.

Cómo utilizar la analogía entre casos.

La analogía entre casos implica realizar un procedimiento lógico que trate de inducir de soluciones particulares de otros casos el principio íntimo que los explica, para buscar enseguida si las condiciones por las que rige este principio se dan en el caso que tenemos que resolver. Básicamente las condiciones vienen dadas por la semejanza entre los hechos de los casos que se comparan.

La cuidadosa comparación entre casos similares es el fundamento de la jurisprudencia, siendo ésta el conjunto de sentencias que han resuelto casos iguales o similares de la misma manera o en el mismo sentido.

De alguna manera, se trata de considerar lo que nos enseña el pasado acerca de asuntos como el que debemos resolver. Por ello, no habrá juez ni abogado, que no tenga un trato cotidiano con las bases y buscadores de jurisprudencia.

La importancia de los pronunciamientos judiciales varía según el prestigio del tribunal que ha dado el precedente y se acentúa si coincide con la solución dada al problema por otros magistrados, cuanto mayor es la coincidencia en la solución dada por distintos tribunales, mayor es el grado de legitimidad y probabilidad de dicha solución.

Frecuentemente el mismo problema jurídico recibe dos o más interpretaciones distintas de los tribunales —esto corrobora el principio de la imposibilidad de una única interpretación jurídica—; será entonces tarea del operador jurídico elegir una solución entre las varias que se le presentan.

Para ello, puede atender a la que presente —a su criterio— buenas razones para aceptar su conclusión es decir la que se le aparezca como la más razonable; o elegir la que presente mayor apoyo empírico en cantidad de fallos coincidentes pues esto aumenta el grado de certidumbre

Por otra parte, no sólo es posible buscar un problema análogo en los precedentes judiciales sino también en nuestra memoria. La propia experiencia en casos similares que ya hemos resuelto, nos acercaría aún más a la solución del nuevo problema. La asociación de ideas provocará que evoquemos una idea y ésta llamará a la siguiente, así la memoria de las relaciones reproduce los conocimientos adquiridos en tiempo pasado. Entonces la memoria, la experiencia y el razonamiento analógico, son buenos recursos en nuestra tarea inventiva.

Por último, para que el caso análogo nos sirva de guía de investigación, es necesario que el procedimiento inductivo que en ella se apoya se sujete a las reglas generales de la inducción, y a las especiales de la analogía. Estas reglas pueden resumirse en las siguientes:

  1. Deberían observarse cuidadosamente y compararse las semejanzas y contrastes de los puntos esenciales de los casos que se comparan, especialmente cada una de las cuestiones de hecho que hacen al presupuesto fáctico de la aplicación de una norma.
  2. En segundo lugar se aplicará el mismo cuidado en la comparación de las interpretaciones que sobre una misma norma han dado los distintos tribunales.
  3. Cuando comparamos dos o más casos judiciales entre sí, debemos saber que cualquiera que sea el grado de semejanza, los juicios resultantes de la inducción analógica no pueden ser más que probables, debiendo esta probabilidad estar en proporción del número de cuestiones semejantes, y de la importancia que éstos tengan.
  4. Si las semejanzas entre los casos, después de comprobadas por la observación, se aumentan hasta el punto de convertirse en identidad, entonces desaparecería la analogía, se restablece la inducción completa y los casos son idénticos.
Analogía a la criolla más cerca del Common Law

Sin embargo, tratándose de criterios judiciales y de interpretaciones, no podemos arriesgar que en el caso que nos toca atender, la solución judicial que se dará sea idéntica a los casos comparados, aunque la probabilidad del juicio tiene un grado importante de certeza. Todo ello excepto que la sentencia con la que se compara nuestro caso sea obligatoria.

Excepcionalmente, el fallo dictado por algunos tribunales superiores, en ciertos casos fijados por la ley, es obligatorio. Tienen ese carácter tanto las distintas salas del mismo tribunal, como para los jueces que dependen jerárquicamente de él, los fallos dictados en tribunal plenario por las Cámaras Nacionales de Apelación.

Ahora bien, ¿qué ocurre si la analogía es perfecta en comparación con un fallo de Corte, es decir que hay identidad? ¿Podemos arriesgar con certeza la solución?

En principio, respecto de los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en lo que hace al control de constitucionalidad, la doctrina es que resulta inter partes, vale decir, ceñidos al caso concreto. Es decir que la norma resulta inconstitucional para el caso, pero sigue en vigencia. Es decir que una norma puede resultar constitucional para un pleito e inconstitucional para otro.

¿Pero es esto así en la realidad? ¿No es vinculante para los tribunales inferiores los fallos de la Corte Suprema?

Al respecto dice Sagüés (1) que existe un derecho consuetudinario constitucional elaborado por la propia Corte Suprema que impone a los tribunales inferiores a ella el deber jurídico de seguir sus criterios, más allá de los casos donde fueron expuestos y en todos los escenarios (derecho federal, común o local).

Puede hablarse —continúa diciendo— de una jurisprudencia vinculante u obligatoria de la Corte, pero condicionada: el tribunal inferior está habilitado para apartarse de ella, siempre que sus fundamentos sean: a) valederos; b) diferentes a los ya examinados por la Corte.

En comparación de nuestro sistema con el Common Law y el stare decisis estadoudinense (igualdad, previsibilidad y economía); —finaliza diciendo el constitucionalista— que en la Argentina su Corte Suprema nacional también creó una especie de stare decisis criollo respecto de los fallos de ella misma.

Por lo tanto, podemos decir que, si la identidad existe respecto de fallos de la Corte Suprema nacional, nos encontramos en condiciones de arriesgar casi con certeza la solución que corresponde, y decimos casi, porque tampoco son extraños en la Corte los cambios de criterio.

Notas:

(1) Néstor Pedro Sagüés. La eficacia vinculante de la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de EE.UU. y Argentina. Revista del Centro de Estudios Constitucionales, Vol. 4. Santiago, Chile, año 2006.

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