Argumento Inductivo (o cómo hacerle admitir al adversario procesal lo que no quiere admitir)

argumento estrategia

La inducción como argumento, es el método socrático de la disputa. El argumento inductivo, consiste en hacer una serie de preguntas dispuestas con cierto artificio, para ir conduciendo al contrario, sin que él se aperciba, a un resultado que no esperaba, o que rechazaba expresamente.

La forma como se utiliza en la actualidad este argumento en las causas judiciales consiste en enumerar muchas proposiciones particulares sucesivamente en que las dos partes están de acuerdo, o que han sido probadas o que no se han contradicho por el adversario procesal; para concluir con aquello que la contraparte no quería admitir o conceder.

En este sentido de llama argumento ex concessis y es el usa en su favor los argumentos aceptados o concedidos (ex concessis) por el interlocutor. Según Perelman, “las posibilidades de argumentación dependen de lo que cada uno está dispuesto a conceder, de los valores que reconoce, de los hechos sobre los que señala su conformidad; por consiguiente, toda argumentación es una argumentación ad hominem o ex concessis”.

En efecto, partiendo de lo que la otra parte nos concede o admite podemos llegar a aquello que no quiere admitir. Por ejemplo si admite la firma, entonces aunque no lo admita expresamente está admitiendo el contenido del contrato, si admite los recibos que se imputen sobre una deuda que mantiene con el actor, entonces admite la causa de la obligación, si niega haber despedido injustamente al trabajador, entonces admite la existencia de una relación de trabajo.

En fin, los ejemplos son abundantes, baste con observar que siempre cualquier argumentación se apoya en algo conocido, algo admitido, algo no contradicho, para entonces, a partir de allí deducir lo que se no se quiere admitir.

BASADO EN EL LIBRO «CÓMO PLANTEAR, RESOLVER Y ARGUMENTAR UN CASO». SUÁREZ CARINA V. EDITORIAL GARCÍA ALONSO. AÑO 2012.

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