Apertura de la Causa a Prueba

Si hubiera hechos de controvertidos o de demostración necesaria, se abrirá la causa a prueba. Contra el auto que la deniegue, procederán los recursos de reposición y apelación en subsidio. El término de prueba será común.

La prueba deberá recaer sobre los hechos contradichos o afirmados en el proceso. El juez no podrá pronunciarse antes de la sentencia sobre la pertinencia de los hechos alegados o de prueba solicitada. Pero será desechada la que sea notoriamente improcedente oprohibida por la ley (art. 145 del C.P.C.y C. de Santa Fe).

Contestada la demanda, cualquiera de las partes puede solicitar al juez que abra la causa a prueba.

Una vez que el juez haya declarado la apertura, si las partes no se notificaron personalmente del proveído, quien de ellas se hubiera notificado, cursará la cédula respectiva a la otra, transcribiendo la providencia en cuestión.

A partir del momento de la última notificación, comienza a correr el término común de prueba.

Este período se divide en dos etapas:

  1. El ofrecimiento de prueba
  2. La producción de prueba

El período de prueba será de 40 días en el juicio ordinario y se debe ofrecer prueba en los primeros 10 días y en el juicio sumario es 10 días y el ofrecimiento se debe realizar en los primeros 3 días.

En el ofrecimiento, cada parte presentará un escrito en el que invocará la prueba en la que intenta valerse. Concluido esto, el juez ordenará fecha y hora de audiencia para recogerse las testimoniales, confesionales, reconocimiento de documental, etc., agregará la prueba documental ofrecida y ordenará el sorteo de peritos si se hubieran ofrecido periciales, y/o cualquier otra diligencia como oficios entre otras.

Una vez que las pruebas han sido ofrecidas pasan a integrar el proceso, de tal forma que les compete el principio de adquisición procesal. En virtud de este principio, una vez ofrecida la prueba, el oferente pierde el gobierno de la misma, pues ésta resulta “expropiada” por el proceso, de tal forma que puede ser aprovechada por la contraparte no oferente.

La segunda etapa de este período es la producción de la prueba que consiste entre otras cosas, en la celebración de la audiencia mencionada arriba.
Pues la producción de la prueba es el “desahogo de ese medio –la declaración de alguien, la exhibición de un documento, etcétera–” (1).

Notas:
1. Alvarado Velloso, Adolfo, Introducción al Estudio del Derecho Procesal, segunda parte, editorial Rubinzal Culzoni, 1998.

También te puede interesar: