Vacaciones según la Ley de Contrato de Trabajo

La ley de Contrato de Trabajo N° 20.744 (Arts. 150, 151, 153, 154, 155, 156, 157) ordena las licencias por vacaciones y otras cuestiones derivadas de estas; las que merecen algunos comentarios.

La Organización Internacional del Trabajo definió la licencia anual diciendo que «por vacación anual retribuida de los asalariados se entiende un número previamente determinado de jornadas consecutivas, fuera de los días festivos, días de enfermedad y convalecencia, durante los cuales, cada año, llenando el trabajador ciertas condiciones de servicio, interrumpe su trabajo y continúa percibiendo su remuneración».

La razón por la cual el principio de conceder vacaciones a los trabajadores está en la necesidad de otorgar al trabajador un período de tiempo durante el cual, sin dejar de percibir su salario, pueda descansar para restaurar sus fuerzas y renovar su capacidad de trabajo, alejarse de su sede habitual y estrechar vínculos familiares.

Respecto a la naturaleza jurídica del instituto, el importe percibido por el trabajador en concepto de vacaciones no reviste el carácter remuneratorio del salario, sino más bien el de una contribución asistencial.

Este carácter es confirmado por la circunstancia de que no se pueden acumular dos o más períodos de vacaciones, puesto que, si el trabajador no usa del beneficio en su debido tiempo, pierde el derecho a ejercerlo en lo sucesivo, por imperio de la ley.

Si fuere de carácter salarial, no existiría la ratio juris para impedir su acumulación y compensación en dinero (Arts. 164 y 162).

Esta teoría está basada en que las vacaciones tienen un fin social que se ejercita por medio del individuo. Creemos que la verdadera naturaleza de las licencias es de carácter asistencial, pues están establecidas para preservar la sociedad, la colectividad de los trabajadores, fundamento también para el no pago de las licencias no gozadas (las vacaciones no gozadas se pierden).

En resumen, a tenor del Art. 150, el plazo y cálculo de los días de vacaciones es el siguiente:
• Hasta 5 años inclusive de antigüedad: 14 días corridos
• Más de 5 y hasta 10 años inclusive de antigüedad: 21 días corridos
• Más de 10 y hasta 20 años inclusive de antigüedad: 28 días corridos
• Más de 20 años de antigüedad: 35 días corridos

Para computar las vacaciones de un trabajador se tomará la antigüedad que tenga al 31 de diciembre del año en que correspondan las mismas.

Por otra parte, la Ley 20.744 regla:

Art. 151. —Requisitos para su goce. Comienzo de la licencia.
El trabajador, para tener derecho cada año al beneficio establecido en el artículo 150 de esta ley, deberá haber prestado servicios durante la mitad, como mínimo, de los días hábiles comprendidos en el año calendario o aniversario respectivo.
A este efecto se computarán como hábiles los días feriados en que el trabajador debiera normalmente prestar servicios.
La licencia comenzará en día lunes o el siguiente hábil si aquél fuese feriado. Tratándose de trabajadores que presten servicios en días inhábiles, las vacaciones deberán comenzar al día siguiente a aquél en que el trabajador gozare del descanso semanal o el subsiguiente hábil si aquél fuese feriado.
Para gozar de este beneficio no se requerirá antigüedad mínima en el empleo.

Es decir que con arreglo a la ley, el trabajador debe gozar de un período mínimo y continuado de descanso anual remunerado por diferentes lapsos según su antigüedad. En consideración al carácter continuado de las vacaciones se tienen en cuenta todos los días, incluso los días feriados y domingo.

El derecho a vacaciones depende de que el trabajador haya prestado servicios durante la mitad, como mínimo, de los días hábiles comprendidos en el año calendario respectivo. No es necesario que el trabajador haya trabajado todo el tiempo para el mismo empleador (Art. 225 LCT).

En relación a lo anterior la Ley de Contrato de Trabajo ordena:

Art. 153. —Falta de tiempo mínimo. Licencia proporcional.
Cuando el trabajador no llegase a totalizar el tiempo mínimo de trabajo previsto en el artículo 151 de esta ley, gozará de un período de descanso anual, en proporción de un (1) día de descanso por cada veinte (20) días de trabajo efectivo, computable de acuerdo al artículo anterior. En el caso de suspensión de las actividades normales del establecimiento por vacaciones por un período superior al tiempo de licencia que le corresponda al trabajador sin que éste sea ocupado por su empleador en otras tareas, se considerará que media una suspensión de hecho hasta que se reinicien las tareas habituales del establecimiento. Dicha suspensión de hecho quedará sujeta al cumplimiento de los requisitos previstos por los artículos 218 y siguientes, debiendo ser previamente admitida por la autoridad de aplicación la justa causa que se invoque.

Conforme regla este artículo, si el trabajador no llega a cumplir con el requisito de un plazo trabajado mínimo, la ley le otorga igualmente un período de descanso, pero limitado a la proporción de un día por cada veinte días trabajados.

Se tiene en cuenta a los trabajadores de temporada, a quienes corresponde un período de vacaciones al concluir cada ciclo de trabajo, cuya extensión queda graduada de la misma manera (un día de descanso por veinte trabajados).

Por otra parte, en el Art. 154 de mismo cuerpo legal se fija la época de otorgamiento y la obligatoriedad de su comunicación estableciéndose que las vacaciones deben concederse dentro del espacio de tiempo comprendido entre el 1° de octubre y el 30 de abril, en principio (art. 154 para posibles excepciones). La fecha exacta la fija el empleador –quien, sin embargo, debe respetar las disposiciones de la ley relativas al día de comienzo de vacaciones (art. 151, ap. 2º)– pero se entiende que con respecto al período mismo deben considerarse los deseos del trabajador, a menos que se opongan exigencias de la empresa, las cuales, por ejemplo, podrían aconsejar que las vacaciones se otorguen en conjunto a todos los trabajadores. Ante este supuesto puede ser aplicado el artículo 157 (tomárselas por su propia iniciativa).

En cuanto al pago de las vacaciones, el principio es que el trabajador debe percibir por el tiempo de las vacaciones la misma remuneración que hubiera percibido sin goce del descanso anual. El nivel de vida del trabajador no debe disminuir a causa de las vacaciones.

El artículo 155 establece normas para el cálculo de la remuneración que corresponde, según se trate de trabajadores pagados por mes, día, hora o a destajo, o por comisión u otras formas variables. La remuneración comprende todo lo que perciba el trabajador (horas extras, adicionales, premios, etc.). Por consiguiente, durante las vacaciones la ley garantiza la integridad del salario. Las remuneraciones deben ser satisfechas a la iniciación del período de descanso.

Por otro lado, el art. 156 regla la hipótesis de que se produjera la extinción del contrato de trabajo, por cualquier causa, antes de que el trabajador hubiese tenido la oportunidad de gozar de vacaciones en el año en curso, en tal caso dispone que se le debe indemnizar por las vacaciones no gozadas mediante el pago de una suma equivalente al salario correspondiente al descanso proporcional a la fracción de año trabajada.

Si la extinción fuese por muerte del trabajador, el derecho es propio de los causahabientes. Es éste el único caso en que las vacaciones no gozadas son compensables en dinero (art. 162).

Finalmente y de acuerdo al Art. 157 de la ley 20.744,  si las vacaciones no se dieran en el tiempo previsto por la ley, el trabajador queda facultado de tomárselas por su propia iniciativa, previa intimación al empleador a tal efecto.

No tomarlas, no le da derecho a percibir el importe equivalente (no son compensables en dinero salvo excepciones), en tanto si así fuera se desvirtuaría la finalidad del instituto que es otorgar descanso al trabajador.

Además y en cuanto a la Ley 20.744 te invito a conocer mi nuevo trabajo editorial: Ley de Contrato de Trabajo concordada y comentada.