Gestión de los Bienes de la Comunidad en el nuevo Código.

SECCIÓN 4ª

Gestión de los bienes en la comunidad

ARTÍCULO 469.-Bienes propios. Cada uno de los cónyuges tiene la libre administración y disposición de sus bienes propios, excepto lo dispuesto en el artículo 456.

A partir de este artículo se regula en una sección la gestión de los bienes en el régimen de comunidad, diferenciándose si se trata de bienes propios, gananciales o adquiridos conjuntamente.
En lo que a este respecta, cada cónyuge tendrá la libre administración y disposición de los bienes propios

ARTÍCULO 470.-Bienes gananciales. La administración y disposición de los bienes gananciales corresponde al cónyuge que los ha adquirido.

Sin embargo, es necesario el asentimiento del otro para enajenar o gravar:

a) los bienes registrables;

b) las acciones nominativas no endosables y las no cartulares, con excepción de las autorizadas para la oferta pública, sin perjuicio de la aplicación del artículo 1824.

c) las participaciones en sociedades no exceptuadas en el inciso anterior;

d) los establecimientos comerciales, industriales o agropecuarios.

También requieren asentimiento las promesas de los actos comprendidos en los incisos anteriores. Al asentimiento y a su omisión se aplican las normas de los artículos 456 a 459.

La administración y disposición de los bienes gananciales corresponderá a quien los ha adquirido. Como excepción, será necesario el asentimiento del otro cónyuge para enajenar o gravar los bienes gananciales registrables, las acciones, las particiones en sociedades, los establecimientos comerciales.

ARTÍCULO 471.-Bienes adquiridos conjuntamente. La administración y disposición de los bienes adquiridos conjuntamente por los cónyuges corresponde en conjunto a ambos, cualquiera que sea la importancia de la parte correspondiente a cada uno. En caso de disenso entre ellos, el que toma la iniciativa del acto puede requerir que se lo autorice judicialmente en los términos del artículo 458.

A las partes indivisas de dichos bienes se aplican los DOS (2) artículos anteriores.

A las cosas se aplican las normas del condominio en todo lo no previsto en este artículo. Si alguno de los cónyuges solicita la división de un condominio, el juez de la causa puede negarla si afecta el interés familiar.

La gestión de los bienes adquiridos en forma conjunta sigue la misma suerte en la administración y disposición, es conjunta. Por lo demás queda regulado por las normas del condominio en lo general y específicamente por este artículo. Específicamente en cuanto la petición judicial de división del condominio se dispone proteger el interés familiar y por lo tanto se faculta al juez a negar la división si con ello se la afectare.

ARTÍCULO 472.-Ausencia de prueba. Se reputa que pertenecen a los dos cónyuges por mitades indivisas los bienes respecto de los cuales ninguno de ellos puede justificar la propiedad exclusiva.

Si no puede probarse la propiedad exclusiva de un bien, se lo tiene como bien adquirido conjuntamente regulado por el artículo 471.

ARTÍCULO 473.-Fraude. Son inoponibles al otro cónyuge los actos otorgados por uno de ellos dentro de los límites de sus facultades pero con el propósito de defraudarlo.

Se dispone que los actos otorgados por uno de los cónyuges dentro de los límites de sus facultades con el fin de defraudar al otro cónyuge sean inoponibles a éste.

ARTÍCULO 474.-Administración sin mandato expreso. Si uno de los cónyuges administra los bienes del otro sin mandato expreso, se aplican las normas del mandato o de la gestión de negocios, según sea el caso.

Si uno de los cónyuges administra bienes del otro sin mandato expreso, se aplican las normas del mandato o de la gestión de negocios según el caso. Todo pues el mandato entre cónyuges se encuentra permitido y existe remisión a las reglas del mandato en general, cuando en este Código no se dispone otra cosa, por lo tanto es factible el mandato tácito entre cónyuges o bien la figura de la gestión de negocios ajenos.