La demanda civil

La demanda civil

La demanda es un acto procesal de inicio que pone en ejercicio el derecho de acción.

La demanda civil, se concreta en una petición formulada por la parte al juez en la que expresa su voluntad encaminada a obtener la satisfacción de un interés.

En virtud de ello, la finalidad de la demanda es instar al poder judicial para que otorgue una sentencia condenatoria, declarativa o constitutiva.

La demanda constituye el cimiento a partir del cual se construirá todo el juicio, por ello su indiscutible importancia.

Siendo el acto original del que derivarán y fluirán necesariamente los demás actos procesales, la misma sentencia se ajustará a lo demandado: “la sentencia debe contener… los motivos de hecho y de derecho, con referencia a la acción deducida y derechos controvertidos” (inc. 4 del art. 244 del C.P.C.C.).

De esta forma se estructura el desarrollo del proceso, teniendo como base e inicio a la demanda, tal como se ilustra en el gráfico siguiente:

demanda civil dentro del proceso, esquema

Observará el lector que en la base de la pirámide se encuentra la demanda, pero también la contestación de la demanda por ser la forma como el demandado se defendió de la pretensión incoada por el actor y es a partir de allí que ha quedado trabada la litis y limitada la temática del litigio; desde esta base, hacia el vértice superior, se va construyendo el proceso para arribar finalmente a la sentencia.

Habíamos destacado arriba, el vínculo que existe entre la demanda y la sentencia, a lo que agregamos que de la pretensión que se plasme en la demanda quedaran fijados los límites dentro de los cuales el juez habrá de expedirse; de modo que el juez no podrá resolver más allá de lo pedido “ultrapetitia” –ni resolver la cuestión sobre algo que no fue pedido “extrapetitia”–.

Esta idea se enrola en el concepto de Principio de Congruencia, en tanto: “El principio de congruencia que equivale a decir que lo que las partes proponen al Juez como temática de la litis –‘los hechos que proceden jurídicamente de la demanda y contestación’– son el ‘límite’ de toda resolución jurisdiccional que dependa de instancia de parte. Consecuencia directa del principio dispositivo, la congruencia reclama ‘la identidad entre la materia, partes y hechos de una litis sustantiva o incidental y lo resuelto por la decisión jurisdiccional que la dirima’ ”(1).

Que en tal sentido se ha resuelto “…La sentencia debe recaer exclusivamente sobre los hechos que proceden jurídicamente de la demanda y su contestación, así como de las peticiones, alegaciones, oposiciones y defensas formuladas en los escritos constitutivos del pleito”(2).

En definitiva, será tarea fundamental del abogado plantear correctamente la demanda, de esta forma, no solo el demandado podrá preparar sus defensas sino que evitará que el juez niegue lo que es debido o acuerde una cosa distinta de la pedida; en grave perjuicio a los intereses del cliente, a quien debe representar con probidad y eficiencia

Notas:

(1) Jorge W. Peyrano: El proceso civil…, p. 63, Código Procesal Civil y Comercial de la Provincia
de Santa Fe. Análisis doctrinario y jurisprudencial. Jorge W. Peyrano -Director- Aporte de la Dra. Marcela García Solá, edit. Juris, Rosario 1997, p. 687

(2) Cámara Civil, Comercial y Laboral Rafaela (S.F.), 16/4/93, «SA Hacendados de Rafaela c/ Las Golondrinas y/u otra s/Ordinaria», t. 62, R-16 (Nº 14302)”.

Autor: Carina V. Suárez

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