El contrato de arrendamiento rural

El contrato de arrendamiento rural

El contrato de arrendamiento rural

La locación rural, conocida como “arrendamiento rural” se clasifica dentro de los “contratos agrarios“, nuestro Código Civil siguiendo la orientación de los códigos de la época, trataba a este tipo de locación como una modalidad del contrato de locación de cosas. Pero obviamente esto cedió ante la necesidad de tutelar la producción, brindar protección al productor agrario, haciendo hincapié en los aspectos económicos y sociales de la explotación.

Toda legislación agraria debe procurar la colaboración armónica entre capital y trabajo como esenciales a la empresa agraria.

En este escenario se dicta la ley 13.246 que fue modificada por la ley 22.298, actualmente en vigencia. Esta ley legisla los contratos agrarios y los clasifica en contratos de cambio y contratos asociativos.

Entre los contratos agrarios regulados encontramos el contrato de arrendamiento rural, y lo definimos como aquél en el cual:
“una de las partes se obliga a conceder el uso y goce de un predio, ubicado fuera de la planta urbana de las ciudades y o pueblos, con destino a la explotación agropecuaria en cualquiera de sus obligaciones, y la otra a pagar por ese uso y goce un precio en dinero”
Este contrato se diferencia de la aparcería, pués en éste las partes se distribuyen o reparten los frutos en un porcentaje, en cambio en el arrendamiento rural la contraprestación consiste en un precio en dinero.

Extinción del arrendamiento rural:
El contrato se extingue por mutuo disenso, por confusión, por vencimiento del plazo, por pérdida de la cosa arrendada, por imposibilidad de usar y gozar del predio, por vicios redhibitorios.

Asimismo el contrato se resuelve:
Por incumplimiento de las obligaciones que la ley pone a cargo del arrendatario (no dedicar el suelo al destino convenido, no combatir las plagas o malezas y de conservar los edificios y demás mejoras del predio), por abandono, por falta de pago, por subarrendamiento o cesión y por explotación irracional.

Caso de Muerte del arrendatario
La muerte del arrendatario extingue el contrato pero en el caso de que sus herederos (ascendientes, descendientes, cónyuge o colaterales hasta el segundo grado) hubieran participado directamente en la explotación pueden optar por la continuación del contrato.

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